Tejuino: la tradición que en Colima se toma bien fría

Si nunca has probado el tejuino, la primera pregunta casi siempre es la misma: “¿eso de qué es?”. La respuesta corta: es una bebida fermentada de maíz, típica del occidente de México, y en Villa de Álvarez es uno de esos antojos que no pasan de moda.
¿De qué está hecho?
El tejuino parte de masa de maíz fermentada, cocida y endulzada con piloncillo. El resultado es una bebida espesa, agridulce, con un sabor que no se parece a ningún refresco. Por eso mucha gente lo prueba una vez por curiosidad y se vuelve un antojo fijo.
Por qué se sirve tan frío
El tejuino se disfruta helado, casi como un raspado que se toma con popote. En La Tostita lo servimos así: bien frío, con el clásico escarchado de chile y sal en el borde del vaso. Ese contraste —dulce, ácido y picoso al mismo tiempo— es la parte que engancha a quien lo prueba por primera vez.
¿Cómo pedirlo?
Es de los antojos más simples del menú: no hay que elegir sabor ni relleno, solo el tamaño. Manejamos presentación de 1/2 litro y de 1 litro, para cuando el calor de Colima realmente aprieta y uno solo no alcanza.
Un antojo, no una explicación de manual
No hace falta saber toda la historia del tejuino para disfrutarlo — basta con probarlo bien frío una tarde de calor en Villa de Álvarez. Si todavía no lo has hecho, este es tan buen momento como cualquiera.
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